(Casa Martínez)

(Casa Martínez)

2025

( Pamplona )

Este no es un proyecto de tabula rasa. Los propietarios han disfrutado de la vivienda casi treinta años, han visto a sus hijas crecer en ella y tenían muy claro sus puntos fuertes.

Por esta razón, nuestra actitud fue de conservar lo valioso y potenciarlo.

La vivienda tiene una ubicación privilegiada, desde la que ahora se pueden contemplar los montes que la rodean y la ciudad desde la lejanía.

Por la mañana, sentada en el sofá con un café recién hecho, la luz entra ligera, cruzando el salón hasta llegar a la cocina. Por la tarde, las reuniones familiares ahora cuentan con las mejores puestas de sol para despedir el día.

Nuestro trabajo ha sido potenciar el ritmo de la luz y guiarla de forma natural.

La fuerza de la geometría y el uso contenido pero rotundo de la madera generan un espacio de día cálido y acogedor, a la vez que sereno, que acogen las obras de arte y objetos que momentáneamente habían salido de la vivienda. Todo ello enmarcado bajo una bóveda que ilumina cenitalmente el espacio.

El mayor acierto de este proyecto es sin duda haber apostado por adaptar la vivienda a las necesidades de cada momento vital, entendiendo el potencial que puede tener un espacio ya conocido y vivido.